El jueves 6 de septiembre se distinguieron los tres primeros lugares: CONCURRIDA PREMIACIÓN SANTA SOFÍA-ANDRÓMACO A LA MEJOR INVESTIGACIÓN NACIONAL EN SALUD MENTAL 2007- Profesionales de todos los ámbitos de la salud mental se hicieron parte de la ceremonia, y compartieron en la Viña Cousiño Macul, en medio de una espectacular exposición de arte. - En la oportunidad, el Gerente de Marketing Ético de Andrómaco, Roberto Hidalgo, comprometió el llamado para el próximo período de concurso.
El proceso de la tercera versión se iniciará a comienzos del próximo año. Resumen del trabajo ganador: “Diferencias individuales en dietantes crónicos; Influencia de los sistemas motivacionales en la alimentación” Los dietantes crónicos (DC) son personas que limitan su alimentación por miedo a ganar peso, pero en condiciones de ansiedad se sobrealimentan. Los DC poseen un sistema de inhibición conductual más activo, lo que explicaría su vulnerabilidad afectiva. Aun así, se desconoce la influencia de la activación de los sistemas motivacionales en la conducta alimenticia del DC. Hipotetizamos que las variaciones en dichos sistemas darán lugar a dos tipos de dietantes: uno exitoso y otro no exitoso. 105 sujetos fueron sometidos a una prueba experimental de inducción de sobrealimentación. Los resultados muestran que el éxito de la mantención de la dieta en los DC dependería de su estilo afectivo. Existen implicancias para la anorexia y obesidad. Palabras claves: conducta alimenticia, afecto, motivación. El trabajo completo se encuentra disponible aquí |
||||||||||||||||||
PREMIO SANTA SOFÍA ANDRÓMACO A LA MEJOR INVESTIGACIÓN EN SALUD MENTAL NACIONAL 2007 En un agrado informar que el Premio Santa Sofía-Andrómaco a la Mejor Investigación Nacional en Salud Mental 2007contará como jurado con la Dra. Rosa Behar, ganadora de la versión 2006. Este concurso, es un pequeño aporte al fomento de la investigación en Chile. En esta edición, hemos querido saludar a la Dra. Behar y conocer su opinión respecto a la investigación científica en el área de salud mental en el país. 1. Dra. Behar, a su juicio, ¿en qué radica la importancia del Premio Santa Sofía Andrómaco a la Mejor Investigación Nacional en Salud Mental? Primero quiero decir que es un honor para mí poder participar en este segundo concurso convocado por Clínica Santa Sofía de Las Condes y Laboratorio Andrómaco, esta vez como jurado. Creo que el Premio Santa Sofía-Andrómaco a la Mejor Investigación Nacional en Salud Mental representa una excelente instancia de valoración para los profesionales que se desempeñan en esta área y que se han orientado hacia el campo de la investigación, tarea que en nuestro medio, si bien en los últimos años se ha intentado impulsar, aún no posee el suficiente apoyo ni patrocinio, ya sea por instituciones asistenciales y/o académicas, y que implica en numerosas ocasiones un esfuerzo y una consagración personal, aunque por cierto, muy gratificante y cautivadora. 2. ¿Qué hace falta para que en Chile se realice más investigación en esta área de la salud?
CRONOGRAMA El concurso de este año se desarrollará en las siguientes etapas: - Las bases están disponibles en los websites: www.clinicasantasofia.cl y www.andromaco.cl. - El jurado evaluará durante agosto del 2007. El jurado seleccionará tres proyectos que serán premiados en la ceremonia programada para el 6 de septiembre del 2007, en la Viña Cousiño Macul. - Luego de la ceremonia, los resultados se darán a conocer a todos los participantes por mailing, la prensa y los websites: www.clinicasantasofia.cl y www.andromaco.cl |
||||||
Dr. Eugenio Olea:“Este congreso permitirá recibir información de lo que se está haciendo en el mundo”El pisquiatra Eugenio Olea, destacado profesional y académico de pre y postgrado en la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile y parte del staff del Instituto Santa Sofía de Las Condes y actual secretario de la Sociedad de Psiquiatría Biológica de Chile, anfitriones del Congreso Mundial de esta rama que se realizará en Santiago entre el 17 y el 21 de abril, habló en extenso sobre su trayectoria y otros temas de suma importancia como la necesidad de fomentar la investigación en salud mental nacional, el rol que juega esta especialidad en la sociedad y las falencias que ve en el Plan AUGE La importancia del Congreso de Psiquiatría Biológica.“Es un congreso que debería ser importante para el mundo psiquiátrico nacional. No sólo para los que trabajamos en torno a la psiquiatría biológica. Es una instancia de relevancia para todos los psiquiatras clínicos, e incluso para los que se desempeñan primordialmente en psicoterapia y en otros derroteros, aparentemente más distantes”.“El sello diferenciador de la corriente biológica frente a otras concepciones, es que mucho del trabajo está basado en los avances que se están dando en las neurociencias. Por ello, lo que se encuentra en la base de esta concepción, es pensar que lo que podemos llamar “mente” y también “el espacio psíquico”, tiene que ver en alguna medida con el cerebro y/o con el sistema nervioso, en general. No se trata de pensar que cerebro y mente son lo mismo; sabemos o suponemos que son distintos, y que incluso lo que uno llama espacio psíquico o psique, tiene una complejidad distinta a ellos. Sin embargo, la postura biológica, implica reconocer que existen relaciones entre estas diferentes instancias y que en alguna medida, son interdependientes. En este punto es importante aclarar que no es reduccionismo, pues la buena psiquiatría biológica no plantea que el fenómeno humano se reduzca a la estructura y al funcionamiento del cerebro.” “Ahora, sí es importante decir que al hablar de neurociencias, a pesar de todo lo que se publique y los grandes avances de los últimos años, aún estamos lejos de dilucidar la relación entre el pensamiento y el funcionamiento cerebral; con mayor razón, el “salto” desde el conocimiento de la actividad cerebral, y el comportamiento humano es en extremo complejo y aún especulativo. La realidad es que los conocimientos que tenemos sobre el funcionamiento del cerebro todavía son bastante primarios. Entonces, una psiquiatría biológica bien entendida, es una aproximación que pone las neurociencias al servicio de la clínica psiquiátrica. Por lo tanto, entendemos que podemos encontrar total complementariedad entre “Los psiquiatras biológicos tenemos armas terapéuticas que han sido muy exitosas, pues el desarrollo de la neurociencias ha significado, en los últimos 40 años, un enorme avance en la psicofarmacoterapia, que, actuando sobre todo el sistema nervioso, produce cambios en las personas que tienen que ver con sus comportamientos, sentimientos, emociones, el pensamiento y su vida afectiva. Ejemplo de ello, es el uso de antidepresivos que ayudan a mejorar el estado de ánimo y, por lo tanto, de mucha importancia para tratar las depresiones y los trastornos de ansiedad. Por otro lado, están los medicamentos que antes se denominaban neurolépticos y hoy antipsicóticos, que son de enorme utilidad en las enfermedades clásicas de la psiquiatría, como la esquizofrenia, el trastorno bipolar, las depresiones y en cualquier patología que implique una alteración del juicio de la realidad, aunque sea transitoria.” “Hay quienes tienden a pensar que el auge de la psiquiatría biológica tiene que ver con los avances en el campo de los psicofármacos, y no es así: no podríamos usarlos si no hiciéramos también una buena clínica psiquiátrica tradicional, y sabemos, junto a los psicoterapeutas, ya sea psiquiatra o psicólogo, que la complementación cada día es mayor. Todo ha cambiado tanto, que hace 20 años se pensaba que el trabajo farmacológico era incompatible con la psicoterapia, pues la primera entorpecía la labor psicoterapéutica. Ahora sabemos que la coterapia es más eficiente y eficaz, gracias a la mejor calidad de los tratamientos con los medicamentos actuales.” “Nuestra sociedad médica, es relativamente pequeña. Nació de la separación del Grupo de Trabajo en Psiquiatría Biológica, perteneciente a la Sonepsyn, hace ya 4 años. Los mayores impulsores son la Dra. Verónica Larach, los Dres. Eduardo Durán y Hernán Silva. La Dra. Flora De La Barra, el Dr. Pablo Arancibia y yo, hemos participado activamente en este proceso. Los Dres. Jorge Cabrera, Mario Seguel, Sergio Gloger y César Carvajal, son fundamentales en su historia y desarrollo. Hoy, como tal, estamos asociados a la Federación Mundial de Sociedades de Psiquiatría Biológica (WFSBP), uno de los organismos más importantes en psiquiatría del mundo. Al congreso de este año esperamos más de mil doscientos participantes, muchos de ellos del más alto nivel mundial, para exponer sobre lo último en neurociencia, en biología molecular, los últimos avances en patología, depresión, en trastorno bipolar, esquizofrenia, alcoholismo, adicciones, Alzheimer y otras demencias.” “El porqué de realizar este congreso en Chile, tiene que ver con que estratégicamente era óptimo en Latinoamerica, y nuestro país como sede, porque es considerado seguro, y se sabe que goza de una buena cantidad de profesionales altamente capacitados, con la infraestructura y la experiencia. En definitiva, porque somos capaces de enfrentar un desafío de esta envergadura.” La investigación en salud mental en Chile. “Este congreso permitirá recibir información de lo que se está haciendo en el mundo. Yo, que viajo año a año a congresos internacionales, sé lo clave que es estar al tanto de lo que se hace en otros países. Esto también significa que como anfitriones tendremos mucha participación, tanto en preclínica, como en clínica, es decir, vamos a mostrar en qué estamos trabajando. Y claro, también hay entrega de premios a la investigación”.“En eso quiero destacar la labor que está realizando la Clínica Santa Sofía, como centro de atención en salud mental privado, y que siempre ha sido sensible a apoyar la investigación, y todas las acciones que, en definitiva, apunten a que los profesionales se capaciten y, por tanto, entreguen mejor atención a los pacientes. Lo importante es que el Premio a la Mejor Investigación en Salud Mental Nacional Santa Sofía, es un incentivo para todos nosotros”. “Cuesta investigar. En mi caso, que trabajo en el sector público y en el privado, puedo decir que la presión asistencial del sistema público, es de tal intensidad que teniendo las capacidades, cuesta muchísimo dedicar tiempo a la investigación. Sabemos hacerlo, tenemos los pacientes, podemos hacer cosas buenas, y se hace habitualmente, pero mucho menos de lo que necesita el país. Precisamos más espacio de investigación médica en el área pública. Mientras, en el ámbito privado, uno tiende en teoría, a sólo atender pacientes. La Santa Sofía, lo ha tomado como parte del trabajo médico e intenta crear y reforzar este espacio. Eso está siendo comprendido y el premio está convocando a más y muy buenos investigadores”. “Es importante que los premios de investigación estén pensados como éste, ya que es la unión de una institución de salud mental y un laboratorio farmacéutico. En Chile, se desarrolla investigación médica de buena calidad, y trasciende la barrera de lo público y privado, tanto así que la industria farmacéutica internacional financia estudios en ambos sectores, porque tenemos buena capacidad instalada, investigadores con los conocimientos adecuados, rigor, somos catalogados como profesionales honestos y éticamente adecuados”. “El Premio Santa Sofía es un esfuerzo relativamente aislado, hace falta que, por ejemplo, en el sistema público se entienda que parte de la labor médica es justamente hacer investigación, y en el privado, que haya conciencia de lo mismo, pero el desafío es lograr que alguien lo financie”. Sobre los profesionales de la salud mental como gremio. “Como sociedad nos hemos preocupado bastante del aspecto científico, pero no de la difusión de ello, ni de otros temas que la sociedad requiere. Es una autocensura, porque se puede decir que no tenemos espacios, pero tampoco hemos buscado obtenerlos. En los medios se habla de todo: sexualidad, depresión, drogadicción, Transantiago y nosotros, no opinamos. Ahora, creo que el pecado de la Sonepsyn, como la sociedad más importante, es que como gremio, estamos muy reactivos, poco propositivos. Comparados con otros gremios tenemos algo más de poder, o al menos tenemos voz, sin embargo, no actuamos”.Los tratamientos farmacológicos en el AUGE. “Las enfermedades ya garantizadas por el Plan AUGE son importantísimas. Fuimos consultados como expertos, académicos, o por cierto prestigio, pero no estuvimos donde se decide. Creo que el AUGE no es malo, es un avance, pero sí es perfeccionable. Por ejemplo, para nosotros ha sido complejo que sólo se haya incorporado el primer episodio de esquizofrenia, porque adecuadamente tratados, el costo en términos sociales disminuye. Con eso quedan miles de personas fuera de la cobertura, hay decenas con episodios recientes que no pudieron ser incorporados”.“Otro punto y es una critica, es que el tipo de estudio que exige el AUGE, es muy básico, por ejemplo, el scanner de cerebro, podría ser una resonancia nuclear, o el de tipo metabólico podría ser más importante. La farmacoterapia que se incluye en las canastas para esquizofrenia y depresión plantea algunas dudas, y es que adolece de un problema común a todos los medicamentos en Chile: no se utiliza bien el concepto de “genérico”, pues, los que se utilizan, no son necesariamente bioequivalentes, no son genéricos en sentido estricto y eso es porque el Instituto de Salud Pública (ISP) no exige todos los estudios a cada medicamento. Los aprobados son químicamente equivalentes, pero no se les exige un estudio de bíoequivalencia, es decir, que pruebe que se comporta tal como la molécula original en el paciente. En este punto hay que mejorar y exigir mayor rigor”. “La otra crítica es que sólo entrega cobertura por un año. Hoy, se sabe que la tasa de recurrencia de una persona que ha tenido depresión, vuelva a tener otra en 20 o 30 años, plazo, es cerca del 80%. Una depresión común debe tratarse al menos un año, y cualquier complicación o una primera recurrencia, implica extender el plazo. Además, como se ofrece que toda persona con diagnóstico de depresión se incorpore, mucha gente que tiene depresión de larga data, está entrando, entonces, se corre el riesgo de tratar por plazos cortos a enfermos que ameritan un tratamiento prolongado. Ni decir de quien sufre de depresión bipolar... en fase depresiva puede entrar al auge, pero la bipolaridad no se trata un año, se trata toda la vida. El Plan AUGE, tiene estas imperfecciones que son significativas”. |
Mosaico exterior de Clínica Santa Sofía de Las Condes La Iglesia de la Divina Sabiduría o Hagia Sophia, es una de las obras cumbre del arte bizantino. Fue construida entre el 532 y el 537 por los arquitectos Artemio de Tralles e Isidoro de Mileto, durante el mandato de Justiniano, en Constantinopla, hoy Estambul, y es hasta hoy de gran importancia por ser precursora de la arquitectura moderna, al verse, en cada uno de sus períodos, influenciada por la religión.
Nueva unidad en Instituto Santa Sofía de Las Condes: Programa de Mediación Familiar Privada Informamos del nuevo programa especializado del Instituto Santa Sofía de Las Condes: Programa de Mediación Familiar, que se suma a los ya existentes: Adicciones y Adolescencia. |
Todo lo que quiso saber sobre Auge y no se atrevió a preguntar Desde la implementación del Plan AUGE hay variadas dudas sobre cómo va a funcionar. Algunas nacen de los propios profesionales, pues la mayoría de la información disponible está dirigida al usuario. A esto se suman una serie de interrogantes sobre el estado de las redes de atención, y la noticia del colapso de servicios de salud, al agregar la depresión a las patologías garantizadas. |
| Sobre la obligatoriedad de informar la alternativa de atención en las patologías garantizadas y el "Formulario de Constancia de Información al Paciente GES", el abogado de Clínica Santa Sofía, Roberto Torres, explicó: El 2 de septiembre de 2005, se publicó en el Diario Oficial el Decreto N° 136, del ministerio de Salud, que aprueba el Reglamento que establece las normas para el otorgamiento, efectividad y cobertura financiera adicional de las Garantías Explicitas en Salud a que se refiere la Ley N° 19.966. En él se establece la obligación de los prestadores de entregar información, tanto a los beneficiarios de la Ley N° 18.469 (Fonasa) como a los de la Ley N° 18.933 (Isapres) respecto de la confirmación diagnóstica de alguno de los problemas de salud contenidos en las Garantías Explícitas en Salud. Para dar cumplimiento, los prestadores de salud deberán dejar constancia escrita, exclusivamente en el "Formulario de Constancia Información al Paciente GES", de la Superintendencia de Salud (disponible en www.sisp.cl) el que deberá ser firmado por el prestador y por el beneficiario, debiendo indicarse el día y hora de suscripción, con copia. En caso de incumplimiento, el afectado o quien lo represente podrá reclamar ante la Superintendencia de Salud. Los prestadores que no informen podrán ser sancionados por la Superintendencia, con amonestación o, en caso de falta reiterada, con suspensión de hasta ciento ochenta días para otorgar las GES, a través de Fonasa o de una Isapre, así como para otorgar prestaciones en la Modalidad de Libre Elección de Fonasa. |
Recomendamos este tradicional Ciclo de Cine y Psicoanálisis: LUNES 6 NOVIEMBRE 19.00 hrs LUNES 13 NOVIEMBRE 19.00 hrs. LUNES 20 NOVIEMBRE 19.00 hrs. LUNES 27 NOVIEMBRE 19.00 hrs. |
![]() |
||||||||
|
|
||
Desde el 1 de julio la implementación del Plan AUGE, una de las cinco leyes que establece la reforma de salud, ha planteado una serie de debates que no deja indiferente a los profesionales de la salud mental, pues de las 25 patologías incluidas en su primera parte, sólo garantiza a la esquizofrenia, pese a que los estudios nacionales e internacionales ponen la alarma en las altísimas tasas de depresión que detenta Chile. Lo que enciende aún más la polémica es que se en el siguiente listado de enfermedades esté presente el tratamiento para la depresión sólo en algunos casos. El viernes 5 de agosto, fue publicado un estudio de la Superintendecia de Salud, basado en las licencias médicas del 2004. Del análisis se desprende que la patología más relevante es la psiquiátrica, un 11,1% en Fonasa y un 11,5% para Isapres, que corresponden a los diagnósticos asociados más frecuentes. Estos son: episodios depresivos que llegan a 6.2, trastornos de ansiedad con un 2.0 y depresiones recurrentes un 1.9. Todas cifras mayores que la registradas en el período 2003, esto sin contar los diagnósticos psiquiátricos incluidos en otros diagnósticos, comoel lumbago. El psiquiatra Gustavo Quijada, 36 años, es uno de los directores del Programa de Tratamiento Integral en Adicciones del Instituto Santa Sofía y hoy encargado de coordinar la difusión del Congreso Iberoamericano de Adicciones que se realizará en septiembre en Santiago. Es oriundo de Valparaíso, donde estudió medicina y fue director de un consultorio, anticipo a ser médico general de zona en Pichidegua, (VI región) y luego en Constitución. “Buscaba ser obstetra porque allá había una maternidad completa, donde se operaba y se trataban todas las urgencias ginecológicas y de obstetricia”. Pero cayó en cuenta que su trabajo se remitía a aplicar bien una técnica. Así las cosas, postuló a las becas de psiquiatría y a los pocos meses llegó al Hospital Salvador de Santiago, ahí, durante el período optativo, trabajó por primera vez en una comunidad terapéutica, definiendo su principal área de acción: el tratamiento de las adicciones y el alcohol. A la vez, fue director en otra en La Reina. Sin embargo, los problemas económicos que suelen aquejar a los centros de salud mental la llevaron al cierre. Antes de incorporarse a Santa Sofía, fue miembro del equipo de tratamiento vespertino de adicciones del Centro Neuropsiquiátrico (CNPS) y repitiendo una constante en su vida profesional, fue el director. Quizás el participar de un programa de Formación de Líderes y Gestión en Salud, durante su beca en el Hospital Psiquiátrico, algo puede explicar que suela dirigir los equipos terapéuticos. Al respecto dice: “creo tener cierto don de conciliador de grupo. Además, tengo una visión, obtenida en el CNPS, algo más biológica de las drogas y eso es lo que me motiva: la posibilidad de hacer un correlato fisiopatológico clínico”. Y agrega, haciendo referencia a una de las temáticas del próximo Congreso: “es interesante ver que todo lo que se hacía intuitivamente, hoy tiene una fundamentación, un correlato neurobiológico claro. Lo que hoy se sabe sobre aprendizaje de memoria – muy importante para tratar la depresión y el pánico- es considerado muy válido de utilizar para las adicciones, tanto para determinar cómo se instala la enfermedad hasta qué tipo de tratamientos son los más efectivos”. - Usted conoce la salud pública, ¿Qué opinión le merece el servicio entregado? Para mí la salud chilena es pionera por muchas razones: el programa de vacunación, el programa de lactancia infantil, el de niño sano, la cobertura casi total de partos hospitalizados, entre muchas otras. No le veo mayores problemas, como política de salud destinada a patologías prevalentes y a la disminución de tasas de morbimortalidad de ellas. - Y puntualmente de la salud mental, donde ha ejercido mayormente. Que se puede hacer más. En la salud chilena, a diferencia de la de países desarrollados, se tiene escaso acceso a tecnología de punta, los aranceles de pago a los profesionales son considerablemente más bajos, lo que explica que aquellos que se mantienen trabajando ahí, lo hagan porque se comprometen. Aunque también es cierto que en el sector público hay otra clase de compensaciones, como mayor estabilidad laboral y pensiones. Pero en términos generales, la realidad de la salud mental no es alentadora. El acceso al especialista está recién mejorando y la farmacología disponible para los pacientes está casi igual desde hace 30 años. - ¿Pero la incorporación de copiasmejoró en algo esa deficiencia, no? Esa fue una gestión del Doctor Hormazábal, quien por esos años era el director del Hospital Psiquiátrico y que viví como becado. Fue una muy buena idea que no vino del Gobierno. Hoy, el acceso a un buen diagnóstico, al medicamento adecuado, la permanencia en el tratamiento, sigue mal. - ¿Dónde estaría el origen de estos problemas?, ¿Los malos sueldos?, ¿El escaso presupuesto? Más allá de tener profesionales mal pagados, en el sistema público no hay una gratificación académica que pueda compensar los malos sueldos. Si centros como los de las universidades Católica y Chile, pudieran hacerlo, sería muy positivo. Hasta hace unos años estar en uno de esos centros compensaba notablemente esas carencias. Compartir experiencias junto Dörr, Hormazábal o Tardito, era una gratificación adicional. Hoy, se trabaja a presión, con mucha demanda, pocos recursos y posibilidades de sumar conocimientos. Quijada dice que en la salud mental hay una característica que las otras especialidades no manejan, esto es, el trabajo con la emocionalidad de los pacientes. “Hacerlo es muy desgastador, salvo que uno quiera ser un biologicista puro”. Recuerda que cuando empezó la beca tenía cuatro pacientes: “y era suficiente para llegar a mi casa exhausto”. A lo anterior se suma que hay pacientes que son mucho más complicados. “En casi todas las patologías mentales, mientras trabajas con el paciente, tienes que estar todo el tiempo conteniendo emocionalmente, en especial con losmás graves. Entonces, el profesional empieza a notar lo difícil que es compensar ese desgaste si uno hace bien el trabajo”.Por lo tanto, dice, ignoran todo el compromiso emocional que requiere el paciente psiquiátrico, lo que va en perjuicio del resultado. - ¿Cómo podría mejorar? La formación de los psiquiatras está en transición, yo la viví, por eso, no tuve buena formación neurobiológica, tuve que hacérmela después. Si, una muy buena en lo terapéutico, pero el manejo de fármacos que tengo, no lo aprendí en la beca. La realidad de la psiquiatría es bien distinta a la de otras especialidades, por eso no son los más jóvenes los más adecuados para estar en la trinchera. Ahí debe estar un experto. - Se ha comenzado a hablar bastante sobre que las patologías con mayor incidencia en Chile no reciben la importancia que ameritan. Claro, es que a la persona que tiene un episodio depresivo, dándole antidepresivos se le quita; algo válido según la vieja escuela. Pero, para mí la depresión es una epidemia, muy costosa y muy mal enfrentada. Santiago tiene las tasas más altas del mundo, eso significa que una de cada cuatro personas va a tener una depresión alguna vez en su vida. Una de cada dos un trastorno psiquiátrico depresivo; de ellos uno de cada cuatro, un síntoma del ánimo. Es más, todas las estadísticas serias hablan de la alta tasa de recidiva, tanto que ya se les llama “trastorno depresivo recidivante”, así, si alguien tiene un segundo episodio depresivo en su vida, pasa a ser denominado así. - Los índices son altos, ¿Por qué cree que en el AUGE aún no está incluida esta patología? Creo que obedece a que tienen que priorizar recursos y enfermedades que ayuden a que el país tenga una imagen, confiable ante los organismos económicos internacionales. Además, el colegio médico no es un organismo cohesionado, es más gremial que garante de las directrices más convenientes. De cualquier modo, alguna razón técnica habrá para que no se pueda incluir todavía la depresión. Pero, lejos, lo más importante es que falta considerar las enfermedades psiquiátricas como crónicas. Es claro que es mejor tratar bien que más o menos y que lo que hicieron es una estrategia de salud pública para un problema que nadie ha resuelto en el mundo, de cómo hacer la juntura entre lo público y lo privado. Creo también, a pesar de confiar, que si las autoridades de salud no están seguras al tomar una decisión, es mejor que ése dinero lo utilicen en investigaciones serias que generen evidencias para poder decidir. Puede ser entendible decir “no sabemos”. Costo beneficio, costo eficacia, etc., eso se puede hacer bien en salud mental: “estos son los pacientes, estos son los resultados, esto es lo que hacemos” Considera que el plan AUGE no es el acceso a la mejor salud, si no que garantizar el derecho de ser atendido en las patologías más prevalentes. “Por ejemplo, en una operación de cataratas, el implante de un lente se pagará por debajo que antes, así, quienes sean contratados ganaran menos, usarán técnicas quirúrgicas más sencillas. Es decir, tendrán que acomodar el presupuesto para que los márgenes no sean tan mínimos. Pero, quienes tengan más recursos, lo van a saltar y pasaran al siguiente nivel. Así, aunque este equipo sea prestigioso y de confianza, el paciente igual irá a una clínica. Lamentablemente se privilegió el costo por sobre la calidad”. - ¿Cómo ve los cambios que se generaran en salud mental? No lo sé, pero sería ideal que la gente que trabaja en salud mental pudiera generar datos que demuestren que invertir bien la primera vez, en el fondo y a futuro, es ahorro. - Usted trabaja en tratamiento de adicciones, algo que no está aún en AUGE. ¿Qué pasa ahí? Ahí no será tanto el cambio, pues hace tiempo que el sector privado entrega cupos para la atención de pacientes Fonasa. El Conace, que se pegó el giro a una mirada más preventiva con María Teresa Chadwick, fue visionario, pues hacen algo muy bueno: que es, a través de Fonasa compran cupos en entidades privadas de tratamiento de adictos. Para eso tienen una base de datos de comunidades terapéuticas que les parecen apropiadas y han estandarizado los modelos de tratamiento en cuatro modalidades: uno primario que es como una intervención breve, otro que es diurno parcial, otro diurno intensivo y uno que es internación. Entonces, se le destinan fondosy ellos distribuyen por región o comuna. Ahora, no pagan muy bien y es lo que pasaría con AUGE: el Gobierno compra cupos más baratos, cierta institución decide qué pacientes ocuparán el cupo, por un valor menor - ¿Cuántos profesionales o entidades aceptarían esta metodología de pago? No sé, creo que no muchos, porque todavía están pagando poco comparado con la labor realizada. El trabajo en las comunidades terapéuticas ha virado de estar compuesta sólo por ex adictos-terapeutas a profesionalizarse. El nuestroes mixto profesional e incluye terapeutas rehabilitados. Antes, las comunidades de orientación dominicana, en términos de tratamiento puramente conductual, tenían un bajo costo de mano de obra, porque los pacientes más avanzados terminaban siendo terapeutas de los nuevos. Para ellos el cupo Fonasa, es conveniente. En nuestro caso, apenas cubre los costos básicos. - Además de ser casi netamente profesionales, son equipos grandes, ¿Por qué? Específicamente en drogas hay que ser capaces de ser diestros para detectar lo particular del paciente, para descubrir cómo es el proceso y ayudar a revertirlo y eso no lo puede hacer sólo un terapeuta. Además, esos pacientes aprenden patrones de conducta automáticos y funcionan, a veces, en contra de sus propios deseos de cambio. Entonces, si no son por lo menos dos los terapeutas que se alían, que están pendientes de cada uno de los aspectos, se pierde al paciente. Es más difícil, no creo que un paciente se recupere en terapia individual. En drogas no hay alternativas. Cuesta más ayudarlos sólo, por eso en mi consulta también trabajo en coterapia porque la tasa de recaída es alta y la manera más validada por la investigación para prevenirla, es un tratamiento multidisciplinario, además, la psicología está evolucionando mucho desde hace unos 30 o 40 años, las escuelas psicoterapéuticas están encaminadas hacia una mirada más ecléctica y esto ha hecho que los psiquiatras renunciemos a la ambición de querer resolver todo desde una mirada, puesto que hay demasiada evidencia de cómo el cerebro se modifica a propósito de aquello que los psicólogos ya saben.
|
|
||
Pero, a la vez, dice, todos los esfuerzos deben, necesariamente, contar con la voluntad y el apoyo de los seguros.
En las licencias médicas de 1995, es interesante ver que las enfermedades de salud mental ocupaban el quinto lugar, posterior a ese año éstas comenzaron a ascender hasta llegar, hoy, al tercero en términos de grupos diagnósticos, lo que evidencia un cambio en el perfil de morbilidad de la población del sector privado y que puede ser no exclusivo de éste sino que representar la realidad de lo que está ocurriendo en la sociedad. Según Marcela Pezoa, de lo anterior se desprenden conclusiones importantes. Primero, que tanto en los egresos por salud mental que pueden ser del cotizante o sus cargas como en la licencias médicas, son mayoritariamente originadas por trastornos depresivos y segundo, que todas estas patologías tienen una bonificación escasa, y por ende un alto costo de bolsillo. ¿Y frente a esto, cuál es la política de la Sis? El rol que le compete a la SIS, es sólo de regular, fiscalizar, controlar y velar por el cumplimiento de la ley y normar en materias que dicen relación con las isapres y ahora también del Fonasa. Sin embargo, este tema se vincula a políticas públicas cuyo actor principal en la emisión de éstas es el ministerio de Salud. No obstante, estos cambios significan un gran esfuerzo desde los presupuestos involucrados hasta las prioridades que se presentan en la salud de la población. En todo caso, el AUGE incorpora a partir de la implementación del decreto el 1 de julio del 2005, a la esquizofrenia, enfermedad muy costosa, que favorecerá a un grupo de beneficiarios y que si bien es cierto, representa en el sector privado aproximadamente un 0.03% del total de los egresos hospitalarios en 2003, no es menos cierto, que impactará positivamente, en especial a aquellos beneficiarios de escasos recursos. Ahora, cabe señalar que ese porcentaje puede ser mayor toda vez que el tratamiento sea ambulatorio y no se refleje como un egreso hospitalario. ¿Específicamente, de qué trata la cobertura que se dará a la esquizofrenia en el Plan AUGE? Cubrirá prestaciones hospitalarias, día cama, procedimientos, fármacos, entre otros. Por lo tanto, será beneficioso en especial para la población de jóvenes afectados. En otras palabras se financia el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de estos enfermos. ¿Y que tan probable ve la incorporación de las depresiones, alcoholismo y drogas en el próximo grupo de patologías para AUGE? Estos son problemas de salud que en principio se ha pensado en incorporar dentro de las patologías nominadas para el AUGE, pero aún no está definido, sí estudiando concretar. Por lo pronto no están consideradas en los 25 problemas que se ejecutarán en julio del 2005. Los próximos años se irán incorporando más enfermedades de distintos problemas de salud hasta llegar a los 56 problemas de salud, y eventualmente podrían estar incluidas las patologías en cuestión, pero no es definitivo, ni oficial. ¿Se han detectados altos índices de Trastornos de Alimentación en las licencias médicas? Los trastornos de la alimentación han surgido sólo en las últimas décadas y se presentan dentro del grupo de las patologías de salud mental, lo que se observa en las personas que cursan licencias médicas con diagnósticos de anorexia y bulimia en especial en mujeres entre 25 y 35 años. Por su parte, la obesidad si bien no la pesquisamos a través de la licencia como tal, probablemente esté encubierto en problemas que se enmarcan en los procesos depresivos o de ansiedad. Lo que sí se tiene como antecedente es a beneficiarios con cuadros de obesidad mórbida como una manifestación física de una enfermedad que tiene implicancias de tipo psicológico y que son controvertidas, incluso, en algunos casos, para la Cobertura Adicional para Enfermedades Catastróficas. Hablemos de la salud privada, de los seguros complementarios de salud. No tenemos información sobre los seguros complementarios por lo menos en nuestras estadísticas o estudios, pero puedo decir que la mayor parte de las veces no se relacionan con salud mental. Es más frecuente que se asocien a dolencias del área de la oncología, o por insuficiencia renal y enfermedades cardiovasculares. El riesgo de enfermar de estas patologías es mayor de hecho la estadística de quienes han hecho uso de la Cobertura Adicional Catastrófica de las isapres así lo indica y cuyos diagnósticos de mayor frecuencia son: cáncer de mama, infarto agudo al miocardio, insuficiencia renal y otros cánceres. Bueno, pero a aquellas personas que, como usted dice, terminan pagando de su bolsillo, no se les puede decir que las cosas pasan por factores económicos. ¿Quiénes conocen estas cifras?, ¿Quién las maneja y propone cambios? Estas cifras son conocidas por muchos actores, mayores cambios dependen de quienes generan políticas públicas. Por eso, el esfuerzo que se ha hecho de comenzar a incorporar también los problemas de salud mental, tanto de los beneficiarios del sector público, como del privado, es un gran avance e implica voluntad de parte de los seguros. En el caso nuestro la misión es velar por el cumplimiento de la ley 18.933 (ley larga) en que se vierten además algunos contenidos o indicaciones de otras leyes que son aplicables en el sector público y privado como es la incorporación del AUGE. La ley larga de isapres considera un mejoramiento y correcciones que dicen relación con diversas materias que se vinculan al ejercicio de las isapres y que no menciona específicamente el tema de salud mental. ¿Qué se podría copiar de la salud publica para aplicar a la privada? Son dos mundos extremadamente distintos, los privados tienen fines de lucro, estándares de calidad bastante altos, tecnología de punta, compiten en un medio en que tienen que ganarse alianzas con los seguros, entonces todos esos elementos no los hacen comparables. Sin embargo, los indicadores de salud frente a los escasos recursos que enfrentan en algunos casos, son comparativamente buenos con respecto a otros países. Esto me parece interesante para ser realizado en el sector privado, es decir, tener una mirada que se conjugue más entre lo sanitario – financiero y no sólo esto último.
|
|
||
¿Hay salud mental en el Plan Auge? Dentro del Plan Auge la salud mental tiene una ubicación importante. De los 56 problemas de salud que han sido definidos inicialmente tres son de salud mental: depresión, esquizofrenia y, abuso y dependencia de alcohol y drogas. Esto será algo revolucionario ya que nunca hemos tenido recursos para abordar estas enfermedades de forma adecuada ni en el sector público ni en el privado. Hay gente que no ha sido formada para esto y que le va a costar adaptarse y otra que no lo logrará nunca. Para ello, estamos contactándonos con las escuelas de medicina, enfermería, psicología para empezar a formar a profesionales para este nuevo modelo de salud mental. La reticencia ya la tenemos en el sistema público pero hay que enfrentarla. Es pésima, muy costosa, se pierde dinero innecesariamente y no se dan las prestaciones que se tienen que dar. Los médicos generales podrían capacitarse en enfermedades de salud mental para ofrecer un tratamiento integral en salud mental, sin inconvenientes. Un mecanismo sería asociándose con dos o tres equipos de especialistas, psiquiatras y sicólogos, a los cuales referirles los casos más complejos. Los entes financieros podrán elegir a los prestadores que más les convengan y subsanar así esta deficiencia. En la actualidad son muchas las Isapres por lo que sus escalas comerciales, en base a las que distribuyen sus riesgos, no son convenientes. Además los prestadores de salud privados deberían organizarse de distinta manera para evitar los exámenes innecesarios. Hay que orientar y educar al público para que no se pierdan recursos y se pueda aumentar la cobertura en salud mental.
|
|
||
En el ojo del huracán se encontraba Hernán Sandoval, la semana del 9 de junio, luego de que el diario El Mercurio diera a conocer un estudio en donde se aseguraba que le costo total de la implementación del plan de salud superaba hasta en 5 veces lo declarado por el Ministerio del ramo al Congreso a mediados del año pasado.
EL trabajo del Comité de Reforma y la salud mental ¿Cómo se definieron las tres patologías de salud mental que se garantizarán en la primera etapa del Auge? De acuerdo a las prioridades sanitarias que definió el Ministerio de Salud y en el estudio nacional que se hizo. |
|
||
La Reforma Procesal Penal y la Psiquiatría Forense.
Confirman nuevo sistema judicial para Santiago el 2004 |
|
||
Médico Psiquiatra de la Universidad de Chile, Psicoanalista, Director y Docente del Instituto de Psicoterapia Analítica de Chile, dependiente de la Asociación Chilena de Psicoterapia Analítica de Grupo (Achpag), Hernán Davanzo -desde la perspectiva de su basta experiencia- accedió a conversar sobre la escasa cobertura que otorgan las Isapres a las enfermedades de salud mental, también sobre su desempeño en el sector público, las terapias grupales y la importancia de la prevención en salud mental.
|
|
||
Hay dos temas, uno directo y otro indirecto. Efectivamente los tratamientos farmacológicos o psicoterapéuticos, son costosos. Pasa que, como en todo orden de cosas, en un principio los productos son caros pero, en la medida que la tecnología avanza, se llega a una solución de costos efectivos primero y eficientes después, como pasó con los medicamentos antisicóticos de última generación, la Risperidona o el Zeldox, ya que los laboratorios deben absorber los costos de investigación, logrado eso, bajan de precio. Ahora, es una enorme verdad que los tratamientos que fueron caros, son cada vez más eficientes y no sólo para la psicofarmacología.
|
|
||
La Gaceta de la Santa Sofía, medio que propende a generar un debate enriquecedor sobre el camino más adecuado hacia una real salud mental de los chilenos, hace un enfático llamado a que los colegas participen, enviando sus comentarios respecto al sistema de salud privado y al público, los que consideramos perfectibles, y a los que vemos con preocupación, puesto que la insatisfacción del usuario crece y las dolencias mentales no preparan a esta sociedad para los desafíos del mundo moderno.
Juan Pablo Jiménez:
Juan Pablo Jiménez es médico y profesor de psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile (UCH) y del programa de doctorado de la Escuela de Psicología de la misma, donde dicta el curso "Investigación en Psicoterapia"; es Director de la Unidad de Psicoterapia Psicoanalítica Focal del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental oriente de la UCH. Además, es Analista en función didáctica, supervisor y profesor del Instituto de Psicoanálisis de la Asociación Psicoanalítica Chilena.
Fue presidente de la Asociación Psicoanalítica Chilena, Representante de la Casa de Delegados en el Consejo Ejecutivo de la Asociación Psicoanalítica internacional. Recibió una beca de la Fundación Alexander von Humboldt, también se desempeñó como Académico del Departamento de Psicoterapia de la Universidad de Ulm, fue miembro titular de la Asociación Psicoanalítica Alemana y Vicepresidente (fundador) del capítulo sudamericano de la Society of Psychotherapy Research.
Sobre la opinión que le merece la cobertura a la salud mental que otorgan las Isapres a sus afiliados, no duda en calificarla como desinformada y, por tanto, deficiente y agrega que en cuanto volvió de Alemania,donde había hecho un doctorado en la Universidad de Ulm, dictó junto a otros profesionales, un seminario al que invitaron a representantes de las Isapres: “les dije, claramente, `mire la verdad es que más del 80 por ciento de las personas se beneficia con la psicoterapia”.
Porque muchas veces los pacientes tienen una crisis de angustia o una depresión, pero antes que se den cuenta, sienten que les duele el corazón o algo más y van a otro médico, quien le pide hacerse exámenes de laboratorio. Pero, sucede que los médicos generales que tienen una formación psiquiátrica o psicoterapéutica insuficiente, tienden a utilizar procedimientos diagnósticos costosos y superfluos para pacientes con trastornos psíquicos y a indicar sólamente exámenes.
¿Cómo llegan a detectar esta deficiencia?
Por medio de estudios. Éste se hizo
En este contexto, el doctor Jiménez es enfático en afirmar que parte importante de las deficiencias de la salud en Chile es la persistencia de las dolencias psiquiátricas. “Se tiende a indicar tratamientos ineficaces, a recetar medicamentos de cualquier tipo y no detectar que la persona está deprimida. Entre el 40 y 60 por ciento de los pacientes que consultaron por primera vez en la atención primaria, tienen trastornos emocionales, ya sea primarios o asociados como comorbilidad y éstos tienen peor pronóstico cuando se ignora el trastorno psiquiátrico, básicamente, porque esos pacientes no se saben cuidar, olvidan tomar los medicamentos, no siguen las indicaciones médicas, entre muchas otras situaciones que atentan contra su rápida y efectiva recuperación”.
Al respecto el Doctor Jiménez cuenta que otro estudio interesante es el que se realizó en parejas de más de veinte años de relación (matrimonios estables, bien afiatados) en que uno de ellos había fallecido. “El que sobrevivió, dentro del primer año tenía mucho más probabilidades de enfermarse, desde un resfrío a un cáncer, o quizás una depresión y luego de morir; de pasar el primer año, queda en las mismas condiciones que la población general. Lo que muestra que una situación psicosocial, como una relación de pareja, aumenta el riesgo de una enfermedad, porque bajan las defensas, hay una situación de fragilidad” Una de las explicaciones a lo anterior está en que se produce un déficit en el sistema inmunitario, explica.
¿Hay factores epidemiológicos que también tengan alguna relación? Claramente hay un cambio, en el sentido que las patologías más prevalentes son las crónicas. La diabetes, la hipertensión, la obesidad y muchas otras. La verdad es que está probado que las personas tienden a olvidar que están enfermas rápidamente, por lo tanto, no se toman los remedios. Ahí, vuelvo a lo anterior, la psicoterapia, aumenta la capacidad de autocuidado, ya que el paciente toma conciencia de sí mismo. Además, en las enfermedades crónicas, el tratamiento más eficaz es el cambio de hábitos de vida, que es como cambiar el carácter, es una reprogramación psicológica, por eso la psicoterapia es tan útil. Lo he visto con algunos pacientes que empezaron a darse cuenta que se habían olvidado de sí mismos.
Agrega que l a otra de las virtudes de la psicoterapia es que la recuperación luego de una cirugía es más rápida, básicamente porque aumenta la adherencia al tratamiento médico. “Desde hace años, en algunos lugares, existen grupos de autoayuda a los pacientes en quimioterapia, y así, ésta, es mucho más efectiva, porque la angustia, las expectativas, hacen mucho más duro el tratamiento, entonces por medio de la psicoterapia, todo lo anterior es canalizado”.
¿Por qué las Isapres hacen caso omiso de estos antecedentes?
Porque la permanencia de una persona en una Isapre es en promedio de tres años. En mi caso, hace cerca de 15 años que estoy en la misma, ¡Debieran premiarme!. Pero no lo hacen. Deberían promover que las personas se cuidaran, premiándolas, rebajándoles las primas o dándoles psicoterapia. Pero los criterios de las Isapres no son técnicos, son economicistas y están en una pelea de quién le quita clientes a quién. ¿Así a quién le interesa prevenir? Por eso es mal negocio esta disputa por aumentar su cartera de clientes, debería existir un sistema que haga que la gente se quede más tiempo en una Isapre, ése es negocio para todos, para el país, que es quien paga. En Chile pagamos el 3 ó 4 por ciento, en Usa pagan el 14 y resulta que no hay solución.
En Estados Unidos no hay un sistema que filtre, es decir, todos los pacientes pueden llegar al gran especialista y la salud es muy costosa, ¿Qué pasa en Alemania, cómo se organizaron?
Claro, eso es terrible, básicamente que todos lleguen al especialista es caro, En cambio, en Alemania existen los médicos de familia, que son consultas particulares distribuidas cada cierto número de cuadras. Actualmente, para abrir una consulta, tiene que morir uno y eso que es un país con economía de libre mercado, sin embargo, tiene esto controlado para que la gente vaya a ése médico y sea él quien los mande al especialista. En Chile priman los intereses de los médicos, de la industria farmacéutica, de las clínicas. El punto es que si hubiera una visión futura a largo plazo sería negocio, pero hoy el negocio es que todos vendan más y que después venga el diluvio, son corto placistas.
El Doctor Jiménez, señala que las terapias breves, entre 4 y 6 sesiones, producen cambios persistentes y permanentes, por lo que no necesariamente es requisito que el paciente permanezca durante mucho tiempo en terapia “además no es demasiado grave que la persona recaiga porque lo hará dentro de 5 ó 6 años y le bastarán unas pocas sesiones otra vez y será mucho más barato. Ese ahorro, produce que otras personas que necesiten terapias más largas las puedan tener. Es un criterio de solidaridad, porque la idea es que sea un sistema en cascada, o sea, solucionas con medidas simples los problemas de la mayoría y al resto les aplicas intervenciones o medidas más costosas o complejas”.
En general los estudios en pacientes que asistieron a psicoterapias breves concluyen que cerca del 80 por ciento de ellos está mejor. “Muchos dirían: son fracasos terapéuticos porque abandonaron o no se comprometieron. Yo digo, hagamos la prueba de la blancura: preguntémosle a ellos”. Se hizo un seguimiento y se encontró que el 40 por ciento dijo haber solucionado su problema en dos, tres o cuatro sesiones, otro 40 dijo que con ese terapeuta no estaba cómodo y se había cambiado o había buscado ayuda en otra parte y sólo un 11 o un 15, estaba peor que tres meses antes. “Si no haces investigación, ¿Cómo sabes esto? Te quedas con la impresión que todo está mal, eso le pasa a los médicos que no conocen estas técnicas de medición, se quedan con la idea que son pacientes que abandonaron.”
¿Pero los pacientes que se quedan más tiempo estarán mejor, no? Sí, eso es verdad. Si se está en una psicoterapia por tres años es porque sirve, si no ¿Para qué? Si el paciente está por cinco u once sesiones a sus 25 años, a los 40 quizás no se acuerde, pero si va a terapia durante tres, se va a acordar porque fue una experiencia profunda. Además, es tan objetivo que ésas personas son las que en el futuro consultan menos al médico. ¡Así de importante, básico y directo es el efecto!
Hay otro problema, todos los diagnósticos psiquiátricos están, obviamente, centrados en los síntomas y todas las escalas de depresión están detrás de ellos.. Entonces, cuando los pacientes están en tratamiento con medicamentos o psicoterapia y después de poco tiempo se sienten mejor, ya no son graficados por esa escala y están más sanos. Pero, si uno los ve se da cuenta que si bien no tienen síntomas, la predisposición a enfermarse está ahí, porque las enfermedades psiquiátricas tienen mucho que ver con patrones de relación interpersonal que nosotros no advertimos, ya que la forma que tienen las personas de relacionarse con los demás es conflictiva, se sienten aislados, les baja la autoestima o se deprimen, entonces hay que prolongar la terapia hasta unas 25 a 40 sesiones y esa la parte más larga, en la que hay que investigar, aunque también se puede hacer en terapia breve.
Hay quienes ven el futuro de Chile en salud mental muy complejo, con muchas más dolencias y con porcentajes de depresiones mucho más altos, ¿Cuál es su opinión al respecto? No, creo que si un médico está pensando siempre en sus pacientes y éstos son graves, se produce una distorsión, porque al ver pacientes más graves tiene la sensación que todos están igual. Se produce la paradoja de que la experiencia distorsiona porque se va acumulando de pacientes graves, entonces la visión que van teniendo de la salud de la gente es muy pesimista.
|